Lcdo. Gustavo A. Parra R.

Por un mundo de Emprendedores.

Henry Ford

No encuentres la falta, encuentra el remedio.

Steve Jobs

A veces cuando no tienes tiempo, tienes que tomarlo prestado.

Bill Gates

La información es poder.

Donald Trump

Solo trabajo con los mejores, no se trata de los mejores curriculums sino de la actitud correcta.

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sábado, 11 de octubre de 2014

No olvides valorar lo que tienes:


Quizás fue suerte, el destino o un dios que lo hizo posible pero has nacido donde lo hiciste y gracias al esfuerzo de tus padres, tíos o abuelos, que te encaminaron has logrado un crecimiento profesional que te llevó al mundo del emprendimiento y a llegar donde te encuentras hoy.


El caminar continuo y la vista puesta en el objetivo final, muchas veces nos nubla el día a día, perdiendo el sentido de valorar las cosas que hemos conseguido, como antes solíamos hacerlo.

Nuestro día laboral comienza y nos sentamos en una silla muy cómoda, en el escritorio que siempre quisimos tener con nuestro portátil, al momento de la comida un menú ideal y siempre tendremos tiempo para el café...

¡Detente!

Realmente le damos valor a todo esto que hemos conseguido y que podemos disfrutar como algo tan natural.

Quizás conocer otras realidades nos permita dar aún mas valor a lo que tenemos y ver la vida de otra forma, de manera tal que nos re impulse en nuestro espíritu de emprendimiento, visualizando la realidad más allá de nuestro circuló de confort.

Te invito a ver estos programas y al finalizar mis palabras perderán sentido con la aplastante realidad y entenderás lo que hoy quiero compartir contigo.




Derecho de autor: olgacov / 123RF Foto de archivo

sábado, 1 de marzo de 2014

Me centro en el problema:

Debería estar dentro del ABC básico del emprendedor y una lección más que aprendida, pero creo que conforme vamos avanzando en la aventura del emprendimiento olvidamos cosas que ya deberíamos dominar a la perfección.

Quizás ocurra porque nuestro camino hacia el éxito tiene muchas sorpresas, obstáculos tanto pequeños pero habituales como los grandes que llegan sin previo aviso. 

Frente a la gran tormenta, nuestra brújula pierde el norte y nos concentramos en ver el problema y no la solución. 

Allí esta ese gran problema y nosotros estupefactos frente a él, sin apenas movernos y con un dolor de cabeza que minuto a minuto gana terreno, nublando la poca lógica que nos quedaba, apenas sin pegar un ojo, llegas al nuevo día y la bestia (problema) continúa allí porque está decidida a dar la batalla hasta el final.

Pero la luz llega, porque gracias a la divina providencia no estamos solos y siempre contamos con alguien o algo que nos da esa bofetada o empujón cuando quedamos en shock, volvemos a la realidad y recordamos aquellas lecciones que nos enseñan siempre a ver más allá del problema, priorizar pensamientos y sobre todo confiar en nuestra capacidad.

Recordemos no hay problema que no tenga solución, pero si, un buen dolor de cabeza que nos pueda arruinar un bonito día. 

Foto de http://submit.123rf.com/

lunes, 26 de agosto de 2013

Mi tesoro, Mi idea…

Tras varios meses de trabajo continuo dando forma a nuestra idea, llega el momento de sacarla a la luz pero algo lo impide, comienzan a surgir las dudas: ¿Y si me copian? ¿Y si la idea es mala? ¿Y si fracaso? ¿Y si?, al final  las tinieblas de la duda e inseguridad nublan nuestra brillante idea, condenándola a un oscuro abismo.


Quizás este escenario te suene conocido porque lo has vivido, es completamente normal que cuando llegue el gran día que debemos sacar nuestro proyecto a la luz, entren las dudas y experimentemos el miedo a ser copiados o criticados.

Pero debemos iluminar la oscuridad con la luz de la confianza en nosotros y entregar nuestro proyecto al mundo, ya que solo el exterior podrá evaluar con objetividad real lo que hemos construido o acaso crees que un padre es capaz de criticar los errores de su hijo sin caer en las excusas y dar la vuelta para que se conviertan  en virtudes.

Lo mismo sucede con nuestro proyecto, si lo sobreprotegemos y dejamos seducirnos por él, nos consumirá y simplemente quedara como una idea más abandonada en el “Cajón del olvido”, debemos cederlo y permitir que otros lo vean y lo evalúen, de esta forma tendremos  un proyecto más completo  que realmente cumpla con las exigencias del cliente final.

Y si nos copian es la prueba que es una idea muy buena y que vale la pena darlo todo por ella.

Adelante, entrega el anillo (Proyecto) y deja que el mundo lo vea.

Foto de: esdla.wikia.com 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Emprender no es la última opción:

Aún me sorprende leer artículos donde tachan el emprendimiento como la última elección para aquellos que perdieron su empleo y se vieron contra las cuerdas.

Estoy convencido que emprender forma parte del individuos, simplemente las circunstancias de la vida nos ayudan a darnos cuenta que podemos llevar a cabo nuestro proyecto, que se convierten en fuente de sustento para nuestra familia y una forma de vida.

Ser emprendedor no es una opción para todo el mundo, de igual forma ser empleado. 

No podemos tomar el emprendimiento como una salida rápida a una situación económica complicada, sino es por convicción existen muchas posibilidades que el proyecto no salga adelante y termine en hundir las ya afectadas cuentas bancarias, pero la culpa no será del proyecto sino de los objetivos irreales que se plantearon y la situación que llevo al emprendimiento no deseado.

Emprender es como ser padres, debemos cuidar de nuestra joven empresa cada día y amarla con locura, si emprendemos sin convicción, no se dedicara el tiempo suficiente en analizar todas las variables que afectan un modelo de negocio o bien pretenderemos tener en poco tiempo la estabilidad económica que tuvimos como empleado. 

Con esto no quiero decir que ante la crisis el emprendimiento no sea una salida, soy de los que piensa que en las situaciones extremas podemos conocer partes de nosotros que desconocíamos y pudiera nacer la idea de negocio del millón. 

Debemos siempre evaluar todas las opciones, priorizando aquellas que de verdad puedan representar lo que deseamos para nosotros, un emprendedor siempre lleva consigo su idea y solo espera el momento exacto para ponerse manos a la obra.

Derechos de foto: Copyright (c) <a href='http://www.123rf.com'>123RF Stock Photos</a>

lunes, 29 de julio de 2013

Mi iPad Robado:

Conforme avanza la tecnología, la vida para el emprendedor se ha vuelto más fácil, disponemos de un sin fin de herramientas y dispositivos que nos permiten trabajar en cualquier lugar, pero hay uno en especial que llego a nuestra vida por allá en el 2010, cuando el visionario Steve Jobs nos presentó el iPad.

Las tablets Cambiaría nuestra vida, convirtiéndose en una herramienta imprescindible para muchos emprendedores, en los cuales me incluyo.

Pues bien, recientemente tuve que regalar mi iPad a la fuerza, a uno de estos individuos que se dedican a quitar a los demás lo que no es suyo y darnos un recibimiento un poco especial.

Al pasar el shock emocional, me encontré con que mi herramienta de trabajo ya no estaba conmigo y como sabrán lo de “Mi iPad” no es nada más una frase, sino que este tipo de dispositivos lo podemos personalizar al punto que ya no requerimos introducir claves o los datos de nuestra tarjeta para acceder o comprar  las diferentes aplicaciones, lo que nos facilita mucho las cosas.

En ese momento toda mi información estaba en manos de un desconocido, que podía acceder a casi cualquier archivo y a las diferentes páginas de fans, twitter, etc. De las empresas que gestiono, había quedado a su merced.

Ante esta situación que no deseo que le ocurra a  nadie, debemos actuar rápidamente, será complicado enfocarnos y quizás nos resulte difícil recordar todas aquellas  aplicaciones que teníamos en nuestro dispositivo, pero debemos hacerlo ya que es recomendable realizar la modificación de todas las contraseñas y borrar la información que sea necesaria de forma remota.

En mi caso aposte por realizar una lista de todas las aplicaciones que tenía en mi iPad (Facebook, Twitter, Linkedin, Blogger, etc.), luego pensé la nueva clave y comencé hacer las modificaciones, es importante hacer este proceso lo más concentrados posible, puesto que si lo hacemos con la adrenalina al máximo podemos generar contraseñas que luego no recordemos.

En cuanto al iPad, podemos acceder al iCloud y hacer clic en “Buscar mi iphone” (se puede cambiar al dispositivo en cuestión), una vez allí podemos realizar un bloqueo e informar el número de contacto con un mensaje personal para quien lo encontrara o bien solicitar el borrado de toda la información, esto solo se hará efectivo cuando el mismo sea conectado a Internet.

Como mi querido amigo de lo ajeno no le basto con el iPad, también solicito el Móvil,   para mi mala suerte este no lo tenía configurado en el servicio que ofrece Samsung, para acceder de forma remota y ubicar el dispositivo o bien hacer un formateo de la información, mi recomendación, si posees un Samsung activa este servicio,  AQUI podrás hacerlo.

Por ultimo podemos dirigirnos a una estación local de policías y notificar el robo, solo si crees que esto vaya a generar un resultado, ya que perder el tiempo en largas colas, no es la forma ideal para terminar un día como el vivido.

En fin, una experiencia de vida que no olvidare, pero viendo el lado positivo le agradezco al personaje en cuestión por darme la oportunidad a la fuerza de actualizar mi dispositivo y el móvil, espero lo disfrute tanto como yo lo hice.

¡Adiós mi iPad, no te olvidare!

Foto de: Copyright (c) <a href='http://www.123rf.com'>123RF Stock Photos</a>

miércoles, 24 de julio de 2013

Había una vez un emprendedor:

Aquella tarde de verano, cuando rodeado de montañas de documentos y un teléfono que no dejaba de sonar, mi cuerpo que por mucho tiempo en piloto automático actuó, simplemente se detuvo.

La vista fija sobre el portátil, casi  sin pestañear, vio reflejado un hombre irreconocible.

¿Qué había pasado?

Los días eran un bucle de tiempo, con interminables tareas por hacer sin sentido para mí, la energía de vida que había tenido cuando ingrese, se había consumido y ahora era un zombi al puro estilo de "The Walking Dead" sin rumbo y sin futuro a la vista.

En mi mente solo había un pensamiento, recordaba aquel proyecto de final de carrera que con ilusión realice y orgulloso me hacía sentir, pero  abandonado en la última gaveta del despacho improvisado en mi hogar se encontraba.

Entonces, me di cuenta que abandonar aquel proyecto había representado abandonar lo que realmente yo era, apartar mis sueños y entregarme a vivir una vida que no quería, me había auto impuesto un encarcelamiento.

Con decisión me levanté de la silla y sobre el escritorio deje una carta que titule "Carta de renuncia de un emprendedor" y sin mirar atrás salí a recuperar mi vida.

En cada emprendimiento se encuentra una historia de vida y una valiosa lección para todos los nuevos emprendedores…

Compártela  ¿Cuál es la tuya? 

Foto de: Copyright (c) <a href='http://www.123rf.com'>123RF Stock Photos</a>

viernes, 21 de junio de 2013

La chispa del emprendedor:

Una vez me pregunte donde radica esa fuerza que nos impulsa a emprender, esa chispa que se genera y que nos hace virar el timón de nuestra vida y orientarlo hacia nuestros sueños, desempolvar ese proyecto y ponernos manos a la obra.

Pero, ¿dónde está?
http://www.123rf.com

Simplemente me basto levantar la mirada, observar mí alrededor y ver a mi familia.

Allí radicaba esa chispa que me anima a seguir adelante, tomar los días malos y convertirlos en una enseñanza, no desmayar cuando estamos cansados y levantarnos cuando caemos.

Es muy importante conocer donde radica nuestra chispa, donde refugiarnos en los días donde las cosas no salgan según lo planificado.

Uno de los principales motivos para emprender es por superación, mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestra familia, por tanto esto se transformará en esa chispa que nos ayuda día tras días.


Te invito a buscar esa chispa y si ya la conoces, sigue a delante porque vale la pena hacerlo por ti y  por ellos...

Es tiempos de emprender...